
Pues sí lo de mi primera Comunión fué un fiasco. Toda la infancia esperando ese día para vestirte de princesa y cuando llega ese año cambian las modas y los vestidos de comunión pasan de ser largos a cortos.
Toda la infancia esperando ese día para llevar una larga melena, pero mi querida madre y su prima la peluquera se habían propuesto que nunca llevara el pelo más allá de debajo de las orejas, y me pasé la niñez con el pelo "a lo chico" solo porque lo tengo rizado y rebelde, así que ese "maravilloso" día tomé la comunión con el pelo y el vestido... corto.
No se si al final escanearé alguna foto, es que además de todas esas "desgracias" en pleno crecimiento de dientes las palas las tenía separadas y en las fotos salgo con una maravillosa sonrisa tipo "risitas".
