25 septiembre 2006
24 septiembre 2006
Madrí, Madrí, Madrí.... (por Cu)
Y qué escribo yo del encuentro madrileño con mis chicas después de todas las preciosidades que habéis dicho!?, cómo hago!?, y además con esta humedad ocular que me surje de repente!.
Vamos a intentarlo a ver que sale..
Lo llevábamos hablando desde antes de las vacaciones; todas sentíamos la necesidad, no ya simplemente de vernos en persona, sino de tocarnos, de vernos sonreír, de vernos gesticular cuando habábamos. De estar juntas.
Creo que fue a finales de julio cuando empezamos a darle forma: chicas, tenemos que quedar. Lo dijimos todas una y otra vez, y todas estábamos de acuerdo. Lo teníamos todo, las ganas, la ilusión y un montón de cariño. Quedaba lo más complicado: ponernos de acuerdo en la fecha. Todas de acuerdo, sería en septiembre, pero ¿cuado?. Este finde yo no puedo, estoy fuera. Yo este tampoco, ya habrá empezado el cole...; ¿el tercer finde de septiembre nos viene a todas bien?. Un sí general pueso fecha a nuestro encuentro.
Ganas, muchas ganas. ¿Nervios? yo no; era como si fuese a encontrarme con unas amigas a las que simplemente hace tiempo que no veía. Pero muchas, muchísimas ganas.
Los días anteriores risas, espera, y más ganas de sentirlas cerquita cerquita.
El sábado en el dichoso oso (no pudimos elegir sitio más concurrido y típico!) a las 20.
La noche del viernes hablé por teléfono con Mariajo, y me sorprendió su voz fuerte. Risas, muchas risas. - Estoy nerviosa! -, me decía la dulce Mariajo. - Sois una panda de histéricas! -, respondió la, al parecer, nada dulce Cu!.
Más tarde hablé con Tha; mi niña con la que iba a dormir la noche siguiente en sus maravillosas sábanas de algodón. Quedamos a las 12 en sol, pero, como parece que ha quedado claro que soy la tardona oficial.. se me hizo tarde!. Mejor a las 14 que no me da tiempo!!!. Cuando tu quieras preciosa...
Y allí llegué yo a las 14, y nos volvimos a encontrar por segunda vez. Y ese abrazo, ese abrazo que nos dimos...; reencuentro con mi amiga. Besos, sonrisas y ganas de contarnos. Esta vez mucho más relajadas las dos.
Y me fuí a comer con mi tha dulce, pícara, llena de humor. Con mi tha magnífica como siempre.
Escaleras abajo, cual vedette, apareció la morena de mirada imposible, de energía interminable y humor desbordante, Siouxie. Más charlas, más risas, postres, café... y hasta las 20.
Y creo que después de los post de todas ha quedado claro que tha y yo llegamos tarde por que soy una plasta y una lenta. Y porque me dormí y me desperté a las 19.30!!!...
Chapa y pintura, un poquito de secador. Un muchito de ¿¡qué me pongo!? y... al oso!, casi corriendo calle abajo con Tha.
Allí estaban todas menos siouxi. A la primera que ví fue a Maruja (y a su marido, que dicho sea de paso, es un encanto). ¿Cómo no reconocerla!?, qué ganas de abrazar a mi Maru!. Y así fue; un fuerte y apretado abrazo y besos y más besos. Qué mujer!, presencia, serenidad, humor, sabiduría... Cuanto transmite!. Luego Pilar con la que ya había estado en agosto en su precioso rincón malagueño compartiendo una noche encantadora por todo; más abrazos, muchas ganas de reencontrarla. Una enorme sonrisa y una voz que da alegría oírla!. Lolita, impresionante mujer alta y guapa!, algo más cortada pero con ojos alegres que decían muchísimo. Cara de niña, energía y mucho humor. Elegante y marchosa. (Mierrrrrrrrda de nieve!!! eh Loli ;)). Mariajo que no me reconocía. Impresionantes ojos verdes; impresionate y profunda mirada. Elegante, dulce, cariñosa...; mucha mariajo en una mujer de aspecto frágil que transmite serenidad y arte.
Y Ángela, a la que menos conocíamos, tímida y dulce. Encantadora y creo que un poco asustada con tanta loca!. Algo más tarde el huracán Sioux.
Unas cervezas, risas, unas coca colas, la cena, risas, vino, muchas fotos, más risas, mojitos, un garito con música de los ochenta, y más y más risas. Después para las más trasnochadoras una actuación de jazz, una interesante charla y unas cuantas copas.
Y la noche se nos acabó, se nos fue poco a poco, se nos escapó el tiempo mientra disfrutabamos las unas de las otras. Y nos quedamos con ganas de más, de mucho más. De más risas, más charla, de más. Pero lo que fue.. fue maravilloso. Y habrá más.
Me quedo corta, y no me salen las palabras. Me puede la emoción, me puede el cariño que os tengo a todas, impresionantes mujeres mías.
Y no me cansaré de repetirlo hasta la saciedad:GRACIAS.


En Madrid (versión Tha)
Soy una rústica, me gusta llamarme así porque soy mujer de campo. Pero esta vez me iba a hacer de ciudad por unos días y a conocer a todas estas fantásticas mujeres con las que llevo charlas de meses ya, de risas, de complicidad...
Salí el viernes en el autobús, sí reconozco que estaba nerviosa. Con Cobre ya había disfrutado un encuentro, ya sabía de su energía, de su madurez, de su ternura, de cómo te puedes pasar horas de charla con ella sin sentir en ningún momento distancias de ningún tipo. Iba a dormir con ella el sábado ahí en la casa de mi amigo, llevaba las sábanas de algodón bordadas a mano (no por mí), a estrenar, de mi ajuar.
En el autobús estaba ansiosa por llegar así que les envié a todas un sms, fue gracioso porque todas empezaron a contestarme a la vez.
Cena con unas amigas de Madrid y de Bilbao.
El sábado me desperté tarde y salí a la calle, de compras para mis niños, había quedado con Cobre a las 2. Cuando ví a mi amiga envuelta en gafas oscuras nuevamente en la Puerta del Sol, nos pegamos ese tremendo abrazo tan... intenso. Iba menos maquillada y me pareció más niña. En este viaje he encontrado la Cobre de 26 años, juvenil, energética, espontánea, me ha gustado un montón pillar esa parte.
Comimos juntas en un italiano y a los postres vino la morenaza de ojos negros y verbo continuado, gracioso e interesante: Siouxie. Allí estaba ese pedazo de sol bajando por la escalera vestida de blanco. Un abrazo muy estrecho y unas risas. ¡Qué ojos más profundos y expresivos tiene!
A las 8 en el oso y el madroño... A menos cuarto ya estaba absolutamente arreglada pero había otra niñita jejeje que le costó un poco más, así que llegábamos tarde a la cita, pero llegamos... ¡Qué alegría! recuerdo a Pilar con una sonrisa de oreja a oreja y los brazos abiertos para abrazarme, y con ese acento cantarín mientras decía "ayyy pero si tiene carita de niñaaaa", qué revuelo de mujer, qué alegría, qué candidez, qué ganas de saltar y correr con ella haciendo fotos... y luego vi la espléndida melena de Maruja, otro abrazo apretado y besos recios y con ganas, cuando decimos "mujer" se nos llena la boca y se me representa Maruja, porque es bella, es juvenil, madura, graciosa, temperamental (pero aquí la descubrimos tranquila), de ideas claras y elegantísima... Lolita, altísima, sonriente, morenaza de rasgos exóticos, elegante, estilo es Lolita, pero... ¡ay! cuando sonríe es una niña, tranquila pero de pronto con la canción se lanza a saltar con Pilar y podrían ir las dos cogidas de la mano correteando por la calle sin que resultara extraño. ¡Mariajo! ayyy pero qué hermosos ojos tienes, sirena, ondulante, dulce, serena, niña de agua y mujer encantadora, sensible y artista en todo lo que hace. Ángela, nuestra jovencita de melena de rizos, callada, sonrisa inocente y cálida.
Apenas pudimos hablar, ¡me hubiera gustado tanto tener un charlita con cada una!, no me noté extraña ni tímida con ninguna y hubo un momento en que empecé a abrazarlas a todas en un impulso de absoluto cariño: el que tengo por cada una de ellas...
23 septiembre 2006
Qué envidia, qué envidia, qué envidia...

Pues sí.
Siento una envidia terrible de veros juntas pasándolo tan bien.
Jo, yo también quería ir...a la próxima vez me raptais o algo, ¿ vale?
Jo, ahora en serio, me alegro de que os lo hayais pasado tan bien...si es que juntar a tanto terremoto...
"¡ Dios las cría y el blog las junta!"
Bueno, yo no voy a negar que también he tenido momentos geniales aquí, así que, por fin, tras tantos meses, os voy a colgar la foto.
La foto especial.
El pianista y yo.
Por fin juntos, sí sí.
En mis tierras.
Un beso a todas,y seguid portandoos así de mal.
22 septiembre 2006
21 septiembre 2006
Madrid nos esperaba
Soy una mujer segura, no sé si será la edad, o que tengo un ego por las nubes, pero toda la semana antes del encuentro estuve nerviosa.
Desaparecieron todos los nervios cuando llegué al "Oso y el madroño". Ya estaban allí, Lolita, Pilar, Mariajo y Ángela que me reconocieron antes que yo las viera a ellas.
Sentí decir mi nombre y nos fundimos en un abrazo y muchos besos.
Llegaron Thalatta, Cu y un pelín más tarde Siouxie.
Pareciamos amigas íntimas desde la niñez, las conversaciones, las risas, fluían.
Comimos, reímos, bebimos, reímos, hablamos, reímos, baílamos, reímos.
Una noche para enmarcarla.
Lo mejor: sus achuchones, te envuelven y no quieres que te dejen.
Muchísimas gracias a todas.
Fotos
Desaparecieron todos los nervios cuando llegué al "Oso y el madroño". Ya estaban allí, Lolita, Pilar, Mariajo y Ángela que me reconocieron antes que yo las viera a ellas.
Sentí decir mi nombre y nos fundimos en un abrazo y muchos besos.
Llegaron Thalatta, Cu y un pelín más tarde Siouxie.
Pareciamos amigas íntimas desde la niñez, las conversaciones, las risas, fluían.
Comimos, reímos, bebimos, reímos, hablamos, reímos, baílamos, reímos.
Una noche para enmarcarla.
Lo mejor: sus achuchones, te envuelven y no quieres que te dejen.
Muchísimas gracias a todas.
Fotos
20 septiembre 2006
COSAS VEREDES
Donde trabajo se muere una de desesperación a veces. A veces todo es tan lamentable que cualquier cosita que se aleje de la rutina puede parecer una fiesta. Y a veces ocurren cosas asombrosas. Son taaaan monas las niñas que trabajan allí...
Hace unos días ocurrió algo que me dejó perpleja, y por cierto, bastante preocupada por la salud mental de todas las que allí trabajamos (digo todas porque hay gran mayoría de mujeres, con el consiguiente peligro de acabar tirandonos de los pelos cuando el aburrimiento nos hace mella). Fue en el cuarto de baño. En el tal cuarto de baño, como es natural, hay varios excusados con su taza correspondiente. Cuando entré lo hice al tiempo que una compañera con la que iba yo cambiando impresiones, del tipo "parece que hoy hace menos calor, no crees?", y cosas por el estilo. Ella se metió en uno de los wáteres de suerte que en el de al lado había una amiga suya que la había oído hablar, y esto fue lo que oí a continuación:

-¡Gertrudis! ¿Estás meandoooo?
-Si!
- ¡Qué buen rollo, tíaaa!
Llevo dos o tres días pensando en esa conversación.
Aún me tiene intrigada. No sé... Preocupada, creo...
Hace unos días ocurrió algo que me dejó perpleja, y por cierto, bastante preocupada por la salud mental de todas las que allí trabajamos (digo todas porque hay gran mayoría de mujeres, con el consiguiente peligro de acabar tirandonos de los pelos cuando el aburrimiento nos hace mella). Fue en el cuarto de baño. En el tal cuarto de baño, como es natural, hay varios excusados con su taza correspondiente. Cuando entré lo hice al tiempo que una compañera con la que iba yo cambiando impresiones, del tipo "parece que hoy hace menos calor, no crees?", y cosas por el estilo. Ella se metió en uno de los wáteres de suerte que en el de al lado había una amiga suya que la había oído hablar, y esto fue lo que oí a continuación:

-¡Gertrudis! ¿Estás meandoooo?
-Si!
- ¡Qué buen rollo, tíaaa!
Llevo dos o tres días pensando en esa conversación.
Aún me tiene intrigada. No sé... Preocupada, creo...
19 septiembre 2006
18 septiembre 2006
Y no mintió
Una señora estaba en un avión volviendo de Suiza. A su lado estaba sentado un cura, entonces ella le pregunta:
-Padre puedo pedirle un favor?
-Si hija mía que quieres?
- Mire, compré un depilador eléctrico súper sofisticado, muy caro, el cual aun no he usado y tengo miedo que supere mi límite de introducción en la Aduana. Podría usted esconderlo debajo de su sotana? -Sí mi querida puedo, solamente debo advertirte que yo no sé mentir.
La señora piensa:
-Ay!!!.... ojalá que nadie le pregunte nada al cura.
Luego le dice: -Está bien padre, gracias por su ayuda. Y le da el depilador.
Llegando a destino en el aeropuerto, el agente de Aduana le pregunta al cura:
-¿Algo por declarar padre?
A lo que el cura responde: -De la cabeza a la cintura, nada a declarar hijo mío.
Medio extrañado el agente pregunta
-¿Y de la cintura para abajo, qué tiene?
-Allá abajo tengo un instrumento para mujeres que nunca ha sido usado.
Y el agente echa una carcajada y dice:
-Próximo de la fila!!!
-Padre puedo pedirle un favor?
-Si hija mía que quieres?
- Mire, compré un depilador eléctrico súper sofisticado, muy caro, el cual aun no he usado y tengo miedo que supere mi límite de introducción en la Aduana. Podría usted esconderlo debajo de su sotana? -Sí mi querida puedo, solamente debo advertirte que yo no sé mentir.
La señora piensa:
-Ay!!!.... ojalá que nadie le pregunte nada al cura.
Luego le dice: -Está bien padre, gracias por su ayuda. Y le da el depilador.
Llegando a destino en el aeropuerto, el agente de Aduana le pregunta al cura:
-¿Algo por declarar padre?
A lo que el cura responde: -De la cabeza a la cintura, nada a declarar hijo mío.
Medio extrañado el agente pregunta
-¿Y de la cintura para abajo, qué tiene?
-Allá abajo tengo un instrumento para mujeres que nunca ha sido usado.
Y el agente echa una carcajada y dice:
-Próximo de la fila!!!
17 septiembre 2006
02:00 A.M.
15 septiembre 2006
VOLVERE
14 septiembre 2006
13 septiembre 2006
12 septiembre 2006
Redecora tu vida
Ya que el futuro son las viviendas de 30 metros cuadrados, ando buscando posibles soluciones a la falta de espacio.
Aquí un colega mostrando que es posible aprovechar todos los recursos y espacios disponibles y vivir como si tuvieramos un palacete.
Para que luego digan que los jóvenes no somos apañaos!
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